PRIMERA VEZ

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Si es tu primera vez

en avión.
Esos ruidos son normales. Los rostros de las azafatas son los indicadores perfectos de si algo va genuinamente mal.

en Uber.
No, no tienes que dar propina al conductor.

en Airbnb.
Es una casa, no un hotel. Algunas cosas son distintas. Pregunta. Sigue las instrucciones. Respeta.

en un viaje internacional.
Dos horas son nada para una conexión. Evita ese tipo de cosas.

en un aeropuerto de inmensa metrópoli.
Las distancias entre puertas y terminales son abismales. Viste calzado cómodo.

en el extranjero.
Que si tu cuerpo salió del país, tu mente también. Come lo que haya. Adáptate rápido.

aplicando para un trabajo.
Mata a tu versión universitaria. El mundo quiere al tipo más seguro y comprometido que pueda encontrar en ti.

escribiendo un blog
No escribas para nadie, velo como notas para ti.

al frente de un equipo de trabajo.
Son colaboradores, no amigos. Ser profesional no es ponerte traje y corbata, es tener las conversaciones difíciles de ida y vuelta sin ponerte a llorar ni tomar las cosas personales.

invirtiendo.
No pongas tu dinero en ideas, por muy geniales que te digan que son. Pon tu dinero en las personas al frente de esas ideas. En otras palabras, no inviertas en la teoría, invierte en el ejecutor.

en un restaurante/hotel/oficina de lujo.
No estés mirando a todos lados ni te tomes la selfie. Disfruta y aprecia el lugar, pero a lo que vas, hazlo tuyo a través de una actitud de posesión no de una actitud de fan entusiasmado.

hablando inglés en el mundo real.
Recuerda que A NADIE le importa tu pronunciación, vocabulario, estilo o acento. Si te entienden, that’s what the whole thing is all about.

comprando una suscripción a una plataforma de libros, música o películas.
Piensa que estás actuando como un pro que paga por lo que tiene que pagar en lugar de seguir cultivando la mentalidad tercermundista limitada de querer obtener todo de forma gratis e ilegal. Donde pones tu poco dinero es donde está tu verdadera prioridad.

comprando equipo caro como iPhones o Macs.
Entiende que no son los ciclos de procesamiento por lo que estás pagando una cuota premium, es por el estado de mente al que accedes cuando usas lo más sofisticado.

escribiendo públicamente.
Hazlo para tu versión desenfocada de veinte años. No trates de asombrar a nadie.

con un sueldo.
No ahorres para tu pensión. Vete a Europa. Acostúmbrate a lo bueno.

corriendo.
Te vas a cansar muy rápido y todo te va a doler cuando apenas llevas cien metros. Dos años después te vas a reír de ello.

en la montaña.
Ir al baño será tu experiencia más intensa. Nada como tener el trasero desnudo bajo el intenso frío de una noche con la vía láctea en hi-def.

teniendo sexo.
Eres terrible. El niño desesperado por fornicar como en las películas porno que ha visto no aprecia ni entiende la seducción ni el tomarse el tiempo para conectar. Pasar de silvestre a sofisticado en este punto es algo que no se consigue si no se aborda el asunto como pro.

como padre.
Créeme que el tiempo pasa rápido y a los hijos se les va amando más y más conforme crecen. Al principio -la verdad – todo es raro, cansado y principalmente frustrante. Es el impuesto a pagar por las hermosas sensaciones que vienen más adelante.

votando.
Entiende que no vas a cambiar nada. Crea una empresa. Escribe un libro. Lidera un proyecto. Haz cosas, no esperes que ocurran cosas.

en una dieta.
No quieras tener éxito al cien por ciento. Eso es receta perfecta para mandar todo al carajo. Busca lograr “éxito” al sesenta, setenta por ciento. Eso te prepara para ir subiendo el nivel.

emprendiendo.
distingue perfectamente la diferencia entre opiniones y consejos. Los tipos que escriben las revistas que te emocionan, los amigos que hablan contigo en la borrachera del fin de semana, los maestros que dan las grandes cátedras de marketing y los videos motivaciones que te hacen llorar, NADA DE ESO SIRVE porque los que hacen todo eso no tienen negocios exitosos. Consejo viene únicamente de quien ha logrado lo que nosotros queremos alcanzar. Todo lo demás son opiniones. Y mucha gente piensa que son cosas que pesan lo mismo cuando no, las opiniones no importan y los consejos genuinos son pocos.

viviendo solo.
Si te vas, te vas. Corta el cordón umbilical bien. Visita a tu familia, pero aprende a hacer todo eso que el mundo jamás creyó posible que pudieras dominar.

terminando una relación “seria”.
Cero dramas. Siempre. Ecuanimidad. Control. Esto es un entrenamiento. Y si te pones a llorar con música banda y emborracharte porque así has comprado la idea de que el asunto debe ser (gracias al entrenamiento recibido en telenovelas y películas), bueno tendrás la misma vida que todos los demás.

despidiendo a alguien.
Hazlo corto y preciso. No es personal. No tienes que dar feedback. Es explicar el nuevo estado de las cosas, agradecer el tiempo, dar a conocer los números finales de dinero, firmar cosas, estrechar manos, agradecer de nuevo y terminar el asunto.

vendiendo.
El mundo puede pagarte cualquier cantidad que tengas en mente. Pero tus limitaciones personales son las que te estorban. Si tu crees que un teléfono de más de mil dólares es caro, eso creerán tus clientes. Pero si entiendes lo que estás haciendo, pagaremos eso y más.

contratando a alguien.
Si no desayunarías entusiasmado a diario con esa persona a la vez que admiras sus habilidades y quieres compartirle lo que sabes, ¿para qué la metes a tu empresa?

siendo despedido.
Ahora tienes un nuevo trabajo, encontrar empleo en modo alto desempeño, donde la desesperación y frustración no dominen ni informen tu actuar. Si sales corriendo como todos a repartir tu mismo CV genérico a una carnicería y a una consultoría digital por igual, recibirás la misma respuesta que todos los demás: “nosotros te llamamos, gracias”.

dando una conferencia.
Tu presentación y ropa no importan. Es lo que dices. El novato se preocupa al extremo en tonterías como la foto de su diapositiva número veintidós y si su corbata “envía el mensaje correcto”. El pro sabe las tres o cinco frases e ideas que va a taladrar a nivel mitocondria a las cientos de almas que lo van a escuchar.

al frente de una empresa.
Tu trabajo es ser el psicólogo #1, el capitán que soporta la marea mejor que nadie, el tipo que aporta calma cuando todos corren como gallina sin cabeza, el cabrón que mejor escucha a quienes tiene que escuchar, el hombre que toma las decisiones con las que los demás se truenan los dedos. Si quieres estar arriba de una compañía para andar de mamón con tu título de CEO, eso no te va a servir. Es el puesto más solitario y – lejos de lo que crees – el glamour no supera la presión. Es política y diplomacia continua.

si es tu primera vez pensando en tus primeras veces.
Regresa a compartir esos hacks de vida que ahora son normales para ti.

Porque nada es normal.

Lo hacemos así.

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