Desaprender

Deja atrás muchas cosas que consideras importantes.

Desaprende rápido mucho de lo que te taladraron en el sistema educativo formal. Los que llevamos décadas fuera de él, te podemos decir que apenas usamos un minúsculo porcentaje de casi todo lo que nos hicieron memorizar o por lo que nos hicieron vivir preocupados en la vida estudiantil. Abordando esto de forma objetiva, lo que hacemos desde el jardín de niños hasta la universidad es aventar sin dirección muchas notas académicas a nuestro cerebro sin idea de cuáles van a ser relevantes en un mundo que no se parece al de la época de nuestros tatarabuelos, que fue cuando se diseñaron estos programas escolares que veneramos ciegamente.

¿Cómo desaprender? Retando. Preguntándote si eres una basura humana por ignorar los términos correctos de un trinomio cuadrado perfecto y llegando a la conclusión de que no, no pasa nada y que si en algún momento de tu vida como comerciante, auditor, diseñador, requieres esto lo puedes consultar en esta maravilla llamada internet. No será así, pero te lo digo para que respires tranquilo. La vida no te aplica exámenes para ver si estás listo. Ojalá fuera así de clara. La vida te avienta situaciones que tienes que resolver sobre todo con actitud más que con conocimiento.

Por definición, el sistema educativo tradicional no está optimizado para empujar lo mejor de nosotros. Es un aparato inmenso que debe funcionar lo mejor posible para la mayor cantidad de personas. Para conseguir esto, debe operar en modo lento, tranquilo y básico. Si crees que ser excelente resolviendo los ejercicios de tus libros de texto, tus clases, tareas, exámenes y calificaciones te da alguna especie de superpoder en el mundo real, la vida te va a romper el corazón al ignorar tus logros institucionales y exigirte habilidades más concretas.

Cuando no desaprendes, eres contador y actúas en el año dos mil veintiuno igual que los contadores de mil novecientos ochenta. O eres ingeniero y sigues pensando que esas tonterías de tener una marca personal no aplican a tu desarrollo profesional. O eres médico y sigues usando sistemas y procesos de décadas atrás porque así lo sigue haciendo todo el mundo en lugar de ser curioso y aprender a optimizar.

Optimizar. Siempre hablo de esto. No puedes optimizar si no desaprendes. Es el primer paso. No intentes —por ejemplo— correr más distancia si todavía no dominas correr más rápido. No intentes levantar más peso en el gimnasio si el esfuerzo anterior todavía te deja mareado en el piso. No quieras bajar de peso con ejercicio. Es con una buena alimentación, con la disciplina de dejar cosas atrás. No puedes optimizar ni tu vida personal ni profesional cargando con reverencia todo lo que un entorno promedio como el sistema educativo tradicional ha taladrado en ti.

Desaprender es dejar atrás lo que un día consideramos importante. Desaprender es entender que lo que defendíamos era una ilusión.

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